No guardes ningún artículo pirotécnico en los bolsillos. Podrían explotar con el calor cercano.
No expongas nunca la cara o algún miembro del cuerpo sobre o delante de cualquier artículo pirotécnico.
Enciende siempre las mechas por su extremo, para disponer de tiempo para retirarte del artículo prendido.
Las candelas romanas que no estén provistas de un mango especial, deben fijarse en algún agujero o en un tiesto lleno de tierra o arena.
Los cohetes voladores no se deben disparar nunca cogidos de la mano, con la varilla rota o en lugares con evidente peligro de incendio. Usa soportes especiales o consúltanos sobre lanzadores.
Si un artículo falla al prenderlo, no lo toques hasta transcurridos 30 minutos. Además, conviene inutilizarlo dejándolo en remojo toda una noche.
No olvides cerrar las puertas y ventanas de casa cuando se estén lanzando petardos en la calle. Así evitarás posibles incendios.
Evita lanzar fuegos artificiales en lugares próximos a líquidos inflamables u otros materiales que puedan desprender vapores que puedan explotar con facilidad.
La legislación vigente divide los artículos pirotécnicos en tres clases en función de la edad autorizada para poder adquirirlos. En función de la clase de producto que quieras adquirir, deberás acreditar que has cumplido la edad estipulada legalmente.
Recuerda:
Clase I y Clase II: Venta a mayores de 14 años.
Clase III: Venta a mayores de 18 años.